Cuando parece imposible que nadie vuelva a caer en el timo de la estampita, o el tocomocho, te das cuenta de que si, de que siempre hay otra posibilidad para volver a caer, por muy absurdos que aparezcan los anuncios, o sus planteamientos. En el caso de Nueva Rumasa, pues que se puede decir, desde el principio estaba claro que pintaba fatal, pero ha pasado lo de siempre. La avaricia rompe el saco.
Luisa Sobral y las palabras que no caben en una canción
Hace 15 horas
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